Somos iguales

Somos iguales

El “FEMINISMO” se define como Doctrina y movimiento social que pide para la mujer el reconocimiento de unas capacidades y unos derechos que tradicionalmente han estado reservados para los hombres.

Me miro al espejo y veo que soy una mujer por mis características físicas, sin embargo, desde que nací siempre me vi como una persona. No cabe en mi mente la distinción entre hombre y mujer, salvando las diferencias morfológicas.

Siento tristeza por tener que sentirme feliz por el sacrificio realizado a lo largo de nuestra historia por muchas mujeres para logar la igualdad actual entre los hombres y las mujeres. No soy feminista aunque ninguna de nosotras debemos olvidar que gracias al movimiento del feminismo hemos alcanzado la vida que tenemos. Me quedo callada un instante, pensando porque tenemos que dar las gracias.

Los hombres y las mujeres, quieran o no, son complemento el uno del otro para poder perpetuar la especie. Da lo mismo que dos personas del mismo sexo se quieran o que sean de distinto sexo pero para que nazca un ser humano es necesario un ovulo de la mujer y un espermatozoide del hombre.

Apartando el milagro de la vida, existen otros ámbitos en los que las mujeres no hemos podido ser consideradas como los hombres, teniendo que lamentar que hoy en día, aún no exista la igualdad completa entre los unos y los otros.

Las mujeres en España pudimos votar en las elecciones generales del 19 de noviembre de 1933, apenas han trascurrido 83 años. El 14 de abril de 1931 ya se permitió el voto a las mujeres pero no lo pudieron ejercer, tuvieron que esperar hasta 1933. Desde el 1931 pudieron ser parlamentarias, destacando la figura de Clara Campoamor, parlamentaria que ayudó a hacer realidad el voto de la mujer.

La gloria conseguida duró poco, porque el voto libre desapareció por la guerra civil y la dictadura, regresando el derecho en las elecciones generales de 1977. Esto nos hace recapacitar, dado que en nuestro país realmente hasta el año 1977 las mujeres no gozaron de derechos y obligaciones idénticas a los hombres en el marco jurídico. Como anécdota una mujer casada en nuestro país no podía realizar ningún trámite en el banco sin la firma de su marido.

Podría estar narrando mil situaciones vividas por las mujeres hasta nuestros días en inferioridad pero como mujer que soy, mi fuerza me anima a no mirar lo pasado y abrir los ojos hacia el futuro, transmitiendo a los niños de la actualidad que son iguales y deben respetarse los unos a los otros construyendo un mañana feliz.

Susana Maroto Robledo

6 Comentarios por ahora

Irene ÁlvarezPosted on  10:41 pm - Ene 28, 2017

Hemos conseguido muchas cosas que, por ejemplo, nuestras madres no podían ni plantearse, porque no sólo podían pecar de obra, sino también de pensamiento. Ahora tenemos más libertad y también más cargas. Y aún quedan muchas cosas por hacer. La superwoman actual hace aún demasiados sacrificios y tiene que demostrar demasiado. L@s peques tienen mucho a lo que dar la vuelta en el futuro.

    Susana Maroto RobledoPosted on  11:28 pm - Ene 29, 2017

    Buenas noches, Irene

    Gracias por tu comentario, en mi caso puedo decir que mi madre me ha educado de modo muy liberal y no he notado las diferencias de ser un chico o una chica… A parte, pertenezco a una familia en la que las mujeres han sido fuertes y han luchado por conseguir la igualdad.

    Un beso
    Susana.

Teresa BarrantesPosted on  12:36 pm - Ene 29, 2017

Que hombres y mujeres somos diferentes, ya no es motivo de duda. Diferencia no significa exclusión; diferencia es diversidad. Nos diferenciamos fisiológica y psicológicamente. De sobras es sabido que ante los mismos estímulos, reaccionamos de forma diferente. Que nuestro cerebro tiene fortalezas diferentes. Insisto, esta diferencia no es excluyente, es complementaria.
Ahora bien. El feminismo, como ideología, busca defender los derechos de la mitad de la humanidad. Es importante recalcar esto, porque como posición ideológica, como acción política en todos los órdenes, el feminismo fue satanizado en sus antecedentes, cuando incluso ni siquiera se había acuñado el término.
Lo mismo izquierdas que derechas impugnaron la posición que pretendía que la mujer gozara de los mismos derechos que el hombre. En el siglo XX, el feminismo tiene dos momentos importantes: en la década de los sesenta y en la de los noventa. Mientras en los sesenta fue un movimiento ultra en el que la mujer pretendía desplazar al hombre y ocupar su lugar, en los noventa se vuelve un feminismo más sensato en el que se lucha por el derecho a la otredad.
Es un feminismo que proclama que somos diferentes, pero que debemos tener igualdad de oportunidades en todos los terrenos.
En la Antigüedad, algunos conceptos de Platón escandalizaron a sus alumnos, quienes consideraban que su maestro estaba desvariando. Platón decía que no podía haber nada mejor para una sociedad que contar con todos sus miembros para defenderse. Por ello proponía que se diera la posibilidad a las mujeres de portar armas para defender a la sociedad ateniense.
Muchas han sido las mujeres que han entregado su vida para lograr la igualdad entre hombres y mujeres; todas ellas han contribuido a cambiar actitudes de intolerancia.
Parece ser que actualmente, salvadas las diferencias, ya se ha conseguido una aplicación cabal de marcos jurídicos adecuados a la realidad. Sin embargo, en este país, sigue subsistiendo en algunos sectores de la población (muchos) una mentalidad androcéntrica y machista, que se manifiesta con mayor o menos sutilidad, dependiendo del nivel educativo del sector, y también de la hipocresía subyacente.

    Susana Maroto RobledoPosted on  12:31 am - Feb 2, 2017

    Hola Teresa,

    Gracias por tus palabras, la verdad, aunque duela, es que la igualdad no existe aún. Se ha recorrido mucho pero falta por recorrer. Me gusta mucho la historia y cuando veo series o leo libros de historia, me vienen dos pensamientos a la mente. El primero sería, “menos mal que no nací en esa época siendo mujer” y el otro es “en realidad todos los que vivimos en este presente somos parte de la “selección natural” y si existimos es porque nuestros antepasados sobrevivieron a historias variopintas o lo mismo fueron los primeros que actuaron como no debían…………” En fin, mejor no anclarse en los errores del pasado, mirar hacia el futuro y que ambos sexos tengan las mismas oportunidades con sus lógicas y necesarias diferencias morfológicas.

    Un beso
    Susana.

FernandoPosted on  11:10 pm - Ene 29, 2017

Soy hombre y me considero feminista y, sin embargo, me da pena lo que se ha desvirtuado esa acepción hasta convertirse en la lucha de sexos, en un movimiento en el que se denosta al hombre por el hecho de serlo mientras que, paradójicamente, la mujer se masculiniza. Como bien dices, Susana, hombres y mujeres somos iguales en derechos, pero diferentes y complementarios. Y creo que el éxito del feminismo radica precisamente en dicha idea.

    Susana Maroto RobledoPosted on  10:46 am - Ene 31, 2017

    Hola Fernando

    Comparto tu idea, estoy totalmente de acuerdo en que somos complementarios , el hombre necesita de la mujer y la mujer del hombre. Pero ni un hombre puede menos preciar a una mujer ni una mujer a un hombre. Además, la violencia de genero afecta tanto a la mujer como al hombre.

    Gracias por compartir tus ideas.
    Susana

Deja tu comentario

Solve : *
40 ⁄ 20 =


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR