Blog

La mejor edad para ser feliz

Preguntarse o querer saber cual es la mejor edad para ser feliz es, por lo pronto, complicado. Mientras decido como afrontar la pregunta sin saber si encontraré una respuesta, os dejo con un estudio de la Universidad de Yale.

Según el estudio basado en 2.000 entrevistas los 34 años son la edad de la felicidad. La edad en la uno empieza a marcarse las metas vitales como tener hijos, contraer matrimonio o formalizar una unión si no lo ha hecho ya y escalar o acceder al puesto de trabajo con el que colmar la realización personal.

«Nos marcamos nuevas metas y nos sentimos más cómodos con nosotros a esa edad».

A los entrevistados se les pedía reflexionar sobre su nivel de felicidad a lo largo de la vida. Los resultados mostraron que los 34 años era el año más feliz para la mayoría de los encuestados. El estudio también encontró que es la edad en la que nos sentimos más cómodos con nosotros mismos, comenzamos a tener aumentos de sueldo, e incluso podemos comprarnos una casa.

En el estudio se dieron más edades:

– Los que dieron por respuesta los 20 como su mejor época, destacaban la libertad, la vida social y la progresión de la carrera.

– Los que optaron por los 40 años, destacan la vida familiar, los hijos y la proyección hacia un futuro elegido.

– Aquellos que eligieron los 50 los años como el mejor momento de sus vidas lo hicieron por el bagaje del trabajo realizado, la salida de los niños de casa y el fin de la hipoteca.

El estudio destaca que en todas las épocas la razón de enamorarse es la que más felicidad proporciona, así como también la posibilidad de tener una pareja estable.

La mayoría de los encuestados dijeron que con los años consiguen ser más felices y sentirse mejor y más a gusto con uno mismo.

… Yale no me ha ayudado y realmente creo que no quiero que me ayude. Encontrar la felicidad debe de ser tan diferente para cada ser humano que encontrar una edad para todos no es factible. Me gusta pensar que cada segundo, minuto u hora nos dan la posibilidad de crear días felices con los que completar nuestros mejores años.

No sé si os lo habíais preguntado antes, yo quise encontrar una respuesta después de ver BoyHood y creo que voy a seguir preguntándomelo…

… y si no la habéis visto no dejéis de hacerlo.

 

*Imagen de Vivian Maier

Carta de amor de Pablo Neruda a Albertina Rosa

Pequeña, ayer debes haber recibido un periódico, y en él un poema de la ausente (tú eres la ausente). ¿Te gustó, pequeña? ¿Te convences de que te recuerdo? En cambio tú. En diez días, una carta. Yo, tendido en el pasto húmedo, en las tardes, pienso en tu boina gris, en tus ojos que amo, en ti. Salgo a las cinco, a vagar por las calles solas, por los campos vecinos. Sólo un amigo me acompaña, a veces.

He peleado con las numerosas novias que antes tenía, así es que estoy solo como nunca, y estaría como nunca feliz, si tu estuvieras conmigo. El 8 planté en el patio de mi casa un árbol, un aromo. Además traje de las quintas, pensando en ti, un narciso blanco, magnífico. Aquí, en las noches, se desata un viento terrible. Vivo solo, en los altos, y a veces me levanto, a cerrar la ventana, a hacer callar a los perros. A esa hora estarás dormida (como en el tren) y abro una ventana para que el viento te traiga hasta aquí, sin despertarte, como yo te traía.

Además elevaré mañana, en tu honor, un volantín de cuatro colores, y lo dejaré irse al cielo de Lota Alto. Recibirás, querida, un largo mensaje, una de estas noches, a la hora en que la Cruz del sur pasa por mi ventana (…) A veces, hoy, me da una angustia de que no estés conmigo. De que no puedas estar conmigo, siempre.

Largos besos de tu Pablo.

Derroche de felicidad sin gratitud

La guerra civil española (1936-1939) provocó una grieta en el país, no sólo fue un enfrentamiento bélico durante casi tres años, se convirtió en un antes y un después para muchas familias. Antes de la guerra civil muchas de ellas eran felices y tras concluir la misma ya no lo fueron hasta que pasaron décadas.

Al acabar la guerra comenzó un periodo – ya no bélico – pero más duro si cabe, la llamada “posguerra”. Fueron años de hambre, de racionamiento y de emigración. Los peores años de la misma se produjeron entre 1946 y 1949.

Robert-Capa

A pesar de vivir una etapa tan dolorosa existía felicidad, personalizada en los llamados “niños de la posguerra”. Muchos de ellos son en la actualidad nuestros padres, o incluso, abuelos. Fue una generación que se llenó de energía y coraje para reconstruir un país a pesar de la adversidad. En todas las familias había un atisbo de esperanza, una fuerza oculta. Gracias a esos niños tenemos la España actual y nuestros pensamientos son libres.

Esta es la historia de una niña cualquiera de la posguerra que desde bien pequeña derrochó felicidad sin gratitud.

Como otros tantos que estaban en el bando que perdió – así es la felicidad de caprichosa – tuvo que comenzar a trabajar a la temprana edad de 12 años.  Obligada a dejar los estudios fue capaz de aprender un oficio. Con una inteligencia prodigiosa para el diseño y confección de prendas, se fue haciendo un camino en el terreno laboral. Mientras tanto su vida privada no paro de avanzar, derrochando alegría por donde pasaba. Conoció al amor de su vida a la edad de 15 años: Fue la sombra de su madre a la que protegía por encima de todo, pese a ser la hermana pequeña con diferencia de edad respeto de sus hermanos.

vivian maier

Esa diferencia de edad hizo que conviviera con las generaciones venideras, ejerciendo de hermana mayor. Después se convertiría en la “tía joven” que podía ejercer de abuela al cuidado de los hijos de sus sobrinos.

Nunca tuvo ni tiene nada para ella, sólo mira por los demás. Estando ahí cuando se la necesita. Su carácter es fuerte pero jamás ha pedido nada a cambio a ninguna persona. Lo hace todo porque “le sale” y si alguna vez le haces algún comentario sobre algo ilógico siempre responde del mismo modo: “ellos verán, a mi me da igual”.

Hoy en día esa persona sigue derrochando vitalidad y ayudando cuando se la necesita, pero pienso que su vida y la de tantos otros niños de la posguerra se vio truncada por las secuelas de una guerra absurda entre hermanos. Cierto es que también se produjo el fenómeno de la “felicidad inversa“.

Doy las gracias a todos los nacidos en la llamada posguerra por construir el país que conozco y me siento con dicha por ser hija de padres nacidos en la posguerra.

Josh Coombes, el peluquero que ayuda a los sintecho

Josh Coombes es un peluquero inglés al que podríais encontrar en su peluquería londinense “the streets of London” o en la calle con los sintecho.

El joven de 29 años corta el pelo a gente que vive en la calle y lo hace gratuitamente.

josh-coombes

Coombes comenzó a cortar el pelo a los más necesitados como parte de una campaña creada junto a sus amigos Matt Spracklen y Dave Burt.

Bajo el hashtag #DoSomethingforNothing quieren animar a la gente a ayudar a los que más necesitan desde las posibilidades de cada uno.

La mejor forma de ver lo que hace es seguirle en su cuenta de Instagram o en la de #DoSomethingforNothing

#DoSomethingforNothing

Cartas de amor de Frida Kahlo a Diego Rivera

Diego:

Nada comparable a tus manos, ni nada igual al oro-verde de tus ojos. Mi cuerpo se llena de ti por días y días. Eres el espejo de la noche. La luz violeta del relámpago. La humedad de la Tierra. El hueco de tus axilas es mi refugio. Toda mi alegría es sentir brotar la vida de tu fuente-flor que la mía guarda para llenar todos los caminos de mis nervios que son los tuyos, tus ojos, espadas verdes dentro de mi carne, ondas entre nuestras manos. Solo tú en el espacio lleno de sonidos. En la sombra y en la luz; tú te llamarás auxocromo, el que capta el color. Yo cromóforo, la que da el color. Tú eres todas las combinaciones de números. La vida. Mi deseo es entender la línea, la forma, el movimiento. Tú llenas y yo recibo. Tu palabra recorre todo el espacio y llega a mis células que son mis astros y va a las tuyas que son mi luz.

Frida

Carta-frida-rivera

Mi amor, hoy me acordé de ti aunque no lo mereces tengo que reconocer que te amo. Cómo olvidar aquel día cuando te pregunté sobre mis cuadros por vez primera. Yo chiquilla tonta, tu gran señor con mirada lujuriosa me diste la respuesta aquella, para mi satisfacción por verme feliz, sin conocerme siquiera me animaste a seguir adelante. Mi Diego del alma recuerda que siempre te amaré aunque no estés a mi lado. Yo en mi soledad te digo, amar no es pecado a Dios. Amor aún te digo si quieres regresa, que siempre te estaré esperando. Tu ausencia me mata, haces de tu recuerdo una virtud. Tu eres el Dios inexistente cada que tu imagen se me revela. Le pregunto a mi corazón por que tu y no algún otro. Suyo del alma mía.

Frida K.

 

carta-frida-diego-rivera

La felicidad inventada

Estamos viviendo las primeras décadas del siglo XXI, primer siglo del III milenio. Este siglo se recordará por sus propias características, como sus predecesores, pero quiero hacer hincapié en el avance de la digitalización a nivel mundial, aunque ya se había iniciado en la década de 1970 con la tercera revolución industrial, es a comienzos del siglo actual, cuando la digitalización experimenta un cambio rotundo dando lugar a los nuevos dispositivos de almacenamiento de datos (MP3, mp4, pendrive…) y la expansión sin igual de la telefonía móvil.

chema-madoz

 Fotografía Chema Madoz

Muchos de nosotros, que nacimos el siglo pasado, hemos sido testigos de la llegada de los teléfonos móviles, de internet a los hogares, de las redes sociales… Todas estas “novedades” han influido en la transmisión de “la felicidad”. Si en la década de los 70 o de los 80, nuestra felicidad, nuestro cariño, se transmitía por medio de una carta manuscrita, de una postal o de christmas. Hoy en día, prácticamente, estas formas de comunicarnos y expresar nuestros sentimientos han desaparecido y a quienes las utilizan se les puede tachar de “seres extraños”.

Ahora lo habitual es mandar un whatssap, hangouts o usar cualquier chat para comunicarnos con los demás. Si queremos mandar un beso a alguien enviamos un icono con “un beso”. Si queremos aplaudir un icono con “palmadas”. Si queremos a alguien un icono con “un corazón”.

Otro modo de expresar nuestros sentimientos es por medio de los emails que cuantos quebraderos de cabeza nos pueden llegar a dar. Quién no ha sufrido el fenómeno de “conversación escacharrada”, un grupo de amigos hablan sobre algo y al final no saben ni de que están hablando y terminan todos “poco felices”.

Las redes sociales están también muy presentes en nuestro días, algunas de ellas ( facebook, tuenti, twitter, instagram) se convierten en un miembro más de la familia , al que le cuentas toda tu vida y donde expresas tu felicidad, tus enfados, tus lugares preferidos, tus comidas, tus fotos.

O webs especializadas en la unión de almas gemelas. Sitios donde muchas parejas buscan alcanzar la felicidad y lo consiguen. Encontrar tu media naranja vía web es un hecho y el paso previo a compartir vida no sólo cibernéticamente.

chema-madoz-01

Fotografía Chema Madoz

Pero a pesar de los avances, de la posibilidad inmediata de comunicarnos, muchas veces estas formas de comunicación nos alejan mucho los unos de los otros. Sin darnos cuenta podemos estar ante “la felicidad inventada”. A los ojos de los demás, todo nos va muy bien, todos somos muy felices, todos viajamos a muchos lugares, todos somos “lo más de lo más”…. Terminamos usando las redes sociales como entes en las que no puedes ser tu y expresarte como eres, porque el estar triste, preocupado no mola.

Todo tiene que ser “happy” para no perder el tren de la felicidad inventada.

Pertenezco a esta época, utilizo todo los avances tecnológicos a mi alcance, pero mi felicidad me gusta compartirla cuerpo a cuerpo, beso a beso, caricia a caricia, sonrisa a sonrisa.

No cambio por nada ser feliz estando físicamente con los míos.

 

*(imágenes de Chema Madoz)

Alimentos que te harán muchísimo más feliz

Estos alimentos te ayudarán a que mejore el estado de ánimo, te harán sentirte mejor, favorecerán tu capacidad de pensar, estimularan el optimismo, fomentando la creatividad y el aprendizaje…

Haz de tu cocina felicidad con:

El Aceite de oliva virgen tiene multitud de beneficios: es fuente de energía, digestivo, excelente para el aparato circulatorio y cardiovascular, antioxidante (previene el envejecimiento), tiene una gran dosis de vitamina E… Y sobre todo ayuda al buen funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso.

judias

Las legumbres aportan energía, mitigan los dolores, favorecen un buen estado de ánimo y mejoran la memoria.

  • Las alubias son ricas en hidratos de carbono que aportan energía; previenen la hipertensión y evitan la sensación de debilidad y cansancio, y tienen hierro que previene de las anemias.
  • Los garbanzos contienen ácido fólico que refuerza el sistema inmune y mejora el cerebro; frenan la irritabilidad; potencian la buena memoria y las sales del litio que contienen son un antidepresivo natural.
  • Las lentejas son también fuente de hierro que proporcionan energía y, por ejemplo, su magnesio mejora la tensión nerviosa.

almedras

Las almendras equilibran los nervios, son ricas en el grupo de vitaminas B y junto al ácido fólico equilibran el sistema nervioso. Además ayudan a reducir el estrés y mejoran el estado de ánimo. También contienen fenilalanina que ayuda a disfrutar del buen humor.

El Ajo es bueno contra la depresión. Tomarlos crudos ayuda a incrementar la serotonia cerebral y por tanto contribuyen a combatir el estrés y los episodios depresivos. Tienen un efecto sedante que hace subir el ánimo.

El Brécol es un aliado frente a enfermedades. Indispensable para el crecimiento, la buena visión y el desarrollo del sistema nervioso. Es un antidepresivo. Además tiene un alto contenido en compuestos azufrados (de ahí el fuerte olor que desprende durante su cocción) que son aliados frente a enfermedades degenerativas y ciertos tipos de cáncer (sobre todo de pulmón y colon).

espinacas

Las Espinacas nos llevan al buen humor. Es un alimento que da felicidad: mejora el estado de ánimo, es un calmante natural, favorece los sentimientos positivos, frena la irritabilidad… Contiene nutrientes que van asociados al placer y la felicidad. Y tiene efecto sedante sobre el sistema nervioso.

El Bacalao mejora los ánimos. Contiene tres vitaminas del grupo B que evitan los estados de decaimiento y desánimo, el cansancio intelectual, que mantienen el sistema nervioso en buen estado y mejoran el estado de ánimo en general.

fresas

Las Fresas y su efecto antienvejecimiento. Son una fuente de vitamina C, que es un potente antioxidante y, por tanto, previene del envejecimiento. Además contiene fibra contra el estreñimiento y sus secuelas (como el mal humor). Su ácido fólico equilibra la química del cerebro. Y producen placer y bienestar.

La Carne magra de pollo, pavo y cerdo. Sus proteínas reconstruyen las células y tejidos del organismos. Activa la serotonina que es la responsable de regular el sueño, el bienestar y el placer.

El Chocolate amargo tiene grandes beneficios al regular el flujo de sangre en el cerebro, lo que mejora nuestro humor y nuestra capacidad de concentración. Un poco de chocolate hará que te sientas más enérgico y vibrante.

Los Mejillones aportan grandes cantidades de vitamina B12, que ayuda a fortalecer las células del cerebro y mantenernos activos; también aportan proteínas y yodo, lo que ayuda a regular la glándula tiroidea, esto nos mantiene de buen humor y en un peso saludable para nuestro cuerpo, así como también lo hacen el zinc y el selenio que aportan los mejillones.

Las patatas azules son excelentes combatientes contra la depresión. No sólo tienen antioxidantes que ayudan a reducir la inflamación del cerebro directamente vinculada a la depresión, sino que además incrementan la memoria a corto plazo y ayudan a regular la glándula tiroides.

L0s espárragos aportan ácido fólico y triptófano. Los niveles bajos de folato (ácido fólico) y triptófano (aminoácido esencial en la nutrición humana) están directamente relacionados con la depresión.

La acelga contiene mucho magnesio, esta propiedad es vital para nuestras reacciones bioquímicas así como también para aumentar el nivel de energía en nuestro cuerpo. Estudios realizados hace algunos años demuestran que el bajo nivel de magnesio están directamente relacionados con la depresión.

chocolate-coco

El coco promueve el buen humor y cuida la salud del cerebro, ¿cómo? Pues a través de los triglicéridos que aporta a nuestro cuerpo.

Los tomates tienen un antioxidante llamado licopeno, el licopeno ayuda a eliminar las inflamaciones en el cerebro y lo protege. Consumiendo tomate con aceite de oliva aseguramos una mayor absorción de este antioxidante que tan bien nos hace.

Los huevos nos ayudan a tener energía, la suma de sus características nos dan suficiente energía para tener un día completo. El huevo contiene zinc, vitamina B, yodo, omega 3, proteína y ácido graso, todo esto los hace un alimento necesario para nuestra alimentación.

La miel es un excelente alimento para nuestra salud. La miel contiene kaempferol y quercetina, que nos ayudan a evitar la depresión y mantener nuestro cerebro saludable. Además, sustituyendo el azúcar por miel, puedes evitar también el sobrepeso.

El yogur griego aporta calcio, incluso más calcio del que aporta la leche, esto nos ayuda a estimular los neurotransmisores del cerebro que nos hacen sentir felices. También aporta mucha proteína y ésto nos ayuda con la pérdida del exceso de peso.

El Salmón además de ser una muy buena fuente de proteína, contiene una alta cantidad de vitamina D, ayudando a tener huesos más fuertes. El omega-3 lo hacen ideal para combatir enfermedades cardiovasculares y ayudar al buen funcionamiento del cerebro. Las personas que carecen de omega-3 en sus dietas, llegan a sufrir de fatiga, problemas de memoria, cambios de humor y hasta depresión. Lo interesante es que el consumo de omega-3 ha sido vinculado con evitar la depresión (en algunos pacientes eliminarla), mejorar el humor y en otros casos, evitar el suicidio. El salmón es un alimento ideal para que nuestro humor pase de ser triste a ser feliz, y te recomendamos consumirlo por lo menos dos veces a la semana para disfrutar de sus beneficios.

Plátanos: Son un sedante natural para el cerebro y ayudan a dormir mejor.

Canela: Habitualmente, cuando estamos bajos de ánimo disminuye el nivel de azúcar. Aporta una pizca de canela en tu desayuno o postre de cada día.

Avena: Con proteínas, hidratos de carbono y fibra, es un alimento muy completo que calma la ansiedad.

Nueces: Ricas en selenio, que aumenta el vigor y disminuye la ansiedad, se recomiendan tomar de dos a tres al día. Además, disminuyen el colesterol de forma natural.

Seis claves para ser feliz

Bajo el lema de Tal Ben Shahar “no tienes que ser perfecto para llevar una vida más rica y más feliz”. Aceptando la vida tal y como es “te liberará del miedo al fracaso y de unas expectativas perfeccionistas”.

Sus seis consejos principales:

1. Perdone sus fracasos. Es más: ¡celébrelos! “Al igual que es inútil quejarse del efecto de la gravedad sobre la Tierra, es imposible tratar de vivir sin emociones negativas, ya que forman parte de la vida, y son tan naturales como la alegría, la felicidad y el bienestar. Aceptando las emociones negativas, conseguiremos abrirnos a disfrutar de la positividad y la alegría”. Se trata de darnos el derecho a ser humanos y de perdonarnos la debilidad.

2. No dé lo bueno por hecho: agradézcalo. Cosas grandes y pequeñas. “Esa manía que tenemos de pensar que las cosas vienen dadas y siempre estarán ahí tiene poco de realista”.

3. Haga deporte. Para que funcione no es necesario machacarse en el gimnasio o correr 10 kilómetros diarios. Basta con practicar un ejercicio suave como caminar a paso rápido durante 30 minutos al día para que el cerebro segregue endorfinas, esas sustancias que nos hacen sentir drogados de felicidad.

4. Simplifique, en el ocio y el trabajo. “Identifiquemos qué es lo verdaderamente importante, y concentrémonos en ello”.

5. Aprenda a meditar. Este sencillo hábito combate el estrés. “A largo plazo, la práctica continuada de ejercicios de meditación contribuye a afrontar mejor los baches de la vida, superar las crisis con mayor fortaleza interior y ser más nosotros mismos bajo cualquier circunstancia”.

La meditación es un momento idóneo para manejar nuestros pensamientos hacia el lado positivo.

6. Practique una nueva habilidad: la resiliencia. La felicidad depende de nuestro estado mental, no de la cuenta corriente. “Nuestro nivel de dicha lo determinará aquello en lo que nos fijemos y en las atribuciones del éxito o el fracaso”.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies