Monthly Archives:septiembre 2016

Las causas de la felicidad según Carl Gustav Jung

Para Carl Jung, un hombre que buscó hacer del estudio del alma una ciencia, buscar la felicidad no tiene mucho sentido. Según sus propias palabras: “Entre más se busca deliberadamente la felicidad, más probabilidades hay de no encontrarla”.

Probablemente sea recomendable que esta búsqueda se haga de manera tranquila sin tener que hipotecar nada a cambio y para ello hay que tener en cuenta sus cinco causas:

1. Buena salud física y mental.

2. Buenas relaciones personales y de intimidad, tales como las de la pareja, la familia y las amistades.

3. La facultad para percibir la belleza en el arte y en la naturaleza.

4. Razonables estándares de vida y trabajo satisfactorio.

5. Una visión filosófica o religiosa que permita lidiar de manera satisfactoria con las vicisitudes de la vida.

 

Carl Gustav Jung fue un médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo, figura clave en la etapa inicial del psicoanálisis; posteriormente, fundador de la escuela de psicología analítica, también llamada psicología de los complejos y psicología profunda.

Anhelo de felicidad

Me has cautivado, me has enredado, has despertado mi apetito pero no lo sabes ni lo sabrás. Te observo, te sigo, intento llegar a ti pero no te das ni cuenta, soy insignificante ante tus ojos, de vez en cuando te mando señales y no las captas. O captas pero no quieres hacerte eco de ellas.

¿Por qué me atraes? ¿Qué me atrae? ¿Será la admiración que me haces sentir hacia ti? Sin saberlo, te has adueñado de una parte de mis pensamientos, no me atrevo a decir de algún sentimiento. La barrera que existe entre tu  y yo, impide ver si existe sentimiento.

No sé qué hago pensando en ti, buscando tener una excusa para mandarte una señal. Me gustaría tanto ser visible a tus ojos pero veo que no. Vives en un plano superior y buscas cosas que no están al alcance de una simple mortal que se ha fijado en ti.

A veces, tengo la sensación de ser una pesada, pensando tal que así, intento no dar más señales, quisiera no darlas, pasarme muchos días sin hacerlo por ver si te acuerdas de mí. Luego no soy capaz, mis dedos deseosos escriben lo que me gustaría que supieras. Espero que abandones mi mente sino te vas a fijar en mí.

Oigo un leve susurro cada vez más fuerte, noto la mano en la espalda de una persona, me llama por mi nombre, me sobresalto mientras me pregunta ¿Qué te pasa? Te has quedado dormida y hablabas sola ¿Estás bien?

Respondo sintiendo aún con fuerza los latidos de mi corazón: “Sí, sí, estoy bien, creo que he soñado, parecía tan real que me hacía sentir un anhelo de felicidad. ”

candados

Cuántas veces hemos imaginado en nuestra mente una situación parecida y no hemos sido capaces de hacerla realidad. Quizás uno de los secretos para lograr la felicidad sea no esconder lo que se siente y menos si es una persona que te importa de verás.

En el querer todo tiene que llamarse por su nombre y no arrepentirse por luchar por lo que se siente. No es fracasado el que lo intenta, lo es el que no lo intenta. Lucha por tu felicidad.

Tu tren

Los rayos de sol se proyectan sobre mi rostro, poco a poco, me voy espabilando, logro ponerme en pie. Estoy de buen humor, sonrío sin parar, me dirijo a la cocina, miro de refilón el calendario que tengo en el frigorífico, “15 de agosto” qué día tan bonito. Aún en pijama me siento en la terraza mientras desayuno. El calor del sol me invita a cerrar los ojos levemente, mientras escucho de fondo el ruido del mar, me adentro en mi.

Aún lo recuerdo como si fuese ayer, mi primer día de colegio, era una enana de tres años cargada con una mochila llena de sueños más grande que mi estatura, los años de colegio pasaron en un suspiro.

Llegaron los años de juventud, aún siento el aroma de esos años, los amores, los desamores, la velocidad con la que vivía los días. Sin saberlo, en esos años mozos, estaba construyendo mi futuro, mi yo actual.

Los amores platónicos, dejaron paso a los amores reales. Aquel día fue mágico, sin saber cómo apareció él, sentí un pellizco en el estomago como hasta entonces no lo había sentido, entablamos conversación, risas tontas, miradas fugaces y todo fue fluyendo .. Tras un breve noviazgo nos casamos.

Llegaron los niños, nuestra forma de vida cambió, ya no podíamos realizar esas escapadas solos ni disfrutar de las 24 horas el uno del otro.

Sin embargo, nuestra felicidad se centró en el cuidado y crianza de nuestros hijos. Existieron años mejores que otros, no faltaron las disputas casi siempre por la escasa economía pero fuimos una familia plena si bien no perfecta.

Los hijos se hicieron grandes, iniciaron sus vuelos solos, nosotros volvimos a nuestra segunda juventud, acompañados de nuestros nietos, con ellos fuimos más permisivos por no tener el peso ni la responsabilidad que teníamos con nuestros hijos.

Mi vida junto a él fue un viaje en tren con paradas largas e intensas. En una de ellas, se quedó apeado y yo continúe nuestro viaje con todo lo que hasta ese momento habíamos construido juntos.
Me siento dichosa por haberle conocido, por ser mi compañero, por guiarme desde “allí” y por todo lo que me dejó nuestros hijos y nuestros nietos.

reloj

Hoy, es un día muy especial, nos reunimos todos, es mi cumpleaños, cumplo 100 años, me siento dichosa y mi mente no ha envejecido, transmito alegría por todos los poros de mi cuerpo.

Suena el timbre, acaban de llegar, los niños me atropellan a besos, mis hijos me abrazan con complicidad. Tras recibirlos me doy cuenta que aún no me he arreglado pero no me importa porque están ellos MI VIDA.

Locura componente de la felicidad

Mi cabeza parece un hervidero, tengo mil historias que brotan una tras otra, me gustaría escribir cada una de ellas y explayarme, pero no tengo ni un minuto de tiempo, vivo acelerada, sin sosiego, sin descanso, sin tener claro mi rumbo.

Tengo muchas necesidades, sueños, anhelos, necesito sentir, querer, ser querida. En definitiva, necesito VIVIR la VIDA, devorar cada instante de la misma, me ahoga pensar que todo es finito.
Los días se suceden uno tras otro. Sin quererlo he vivido más de media vida y mi mente se siente fresca, vital, con ganas de más y más. El tiempo no perdona, te limita, te cambia tu aspecto, ” los recuerdos son el pasado, el presente es lo que hay y el futuro no existe”.

Desde bien pequeña tuve la sensación de estar viviendo por segunda vez mi vida, era como si se la contase a alguien, al visitar a mi abuela, subiendo las escaleras de su casa, siempre pensaba que era una historia ya vivida, un recuerdo.

Hoy me defino a mi misma como una soñadora empedernida, derrochadora de sentimientos, dura de coraza, amiga de sus amigos, pendiente del entorno, luchadora, trabajadora pero vacía por dentro.
Aún necesito tantas cosas, algunas ya no las tendré, no porque no quiera, sino por que no podré tenerlas por el peso del paso del tiempo. Otras siempre sueñas con que pasaran pero no suceden.

Sé querer pero no sé lo que es ser querida de modo desinteresado, aprendí tarde a decir lo que sentía, nunca me dejé llevar por mi corazón me guié por la razón. Por ello, me di cuenta de lo que perdí cuando lo perdí, no fui consciente de lo que representaba, estaba enamorada hasta la última gota de mi sangre. Luego llegó el caballero, el sosiego, pero se fue, a pesar de saber que no era mi compañero en el viaje, me costó que se alejase.
Entretanto entró en mi vida un pura sangre, pasión contenida, encuentros contados.

Prisionera de mis restricciones, de las situaciones de los otros, de no hacer daño a nadie, de anteponer el bienestar de los demás al mío propio. Se sucedieron años de sequía con rayos de pasión, la época de la calma se instauró, dejando los sueños a un lado y creyendo en lo más hondo de mi ser que hay tiempo para todo y que todo llegará.

oveja-feliz

Hoy siento o no siento, quiero o no quiero, pienso o no en alguien, prefiero no responder a estas preguntas que me hago, lo único que sé es que tengo el apetito despierto, con ganas de ser cazada o de cazar. Lo primero es más cómodo y menos arriesgado. Porque los “no” duelen, gusta ser sorprendida, gusta ser especial, gusta vibrar, quiero sentir, quiero que alguien me quiera como soy, que aparezca en mi vida y me contamine de vitalidad, de sueños, que cada segundo, minuto, día, mes y año sea único a su lado.

En definitiva me apetece sentir pero no quiero sufrir. Cada vivencia es una lección en tu vida y yo he aprendido que si mañana aparece mi príncipe azul lucharé por él y diré lo que mi corazón sienta y no seré racional porque un componente para alcanzar este tipo de felicidad es la locura sin ella no hay pasión.

En busca de la felicidad completa

¿Somos felices? ¿Soy feliz? Si cada uno de nosotros nos hiciéramos esta pregunta, las respuestas serían muy variopintas. Algunos dirían que son megafelices, que todo les va de fabula y no dejaran que entremos en su interior y veamos sus carencias.
Otros dirán que son infelices por naturaleza y recurrirán al refrán fácil de “algunos nacen con estrella y otros nacemos estrellados”.

Creo que no existe una balanza para medir la felicidad de unos y de otros. Cada persona persigue la felicidad de un modo bien distinto y se es feliz de diferentes formas.

Una amiga me dijo no hace mucho que cuando encuentre la felicidad le avise. Esta frase me hizo pensar y me di cuenta que realmente nunca somos todo lo felices que queremos ser. Constantemente, queremos más y más. Por ello, siempre existirá alguna carencia que no nos permita alcanzar la felicidad plena.

Pensándolo bien, lo mismo, si existiera la felicidad plena, seriamos aburridos porque no tendríamos que luchar por nada en concreto, todo nos sería demasiado fácil.

La felicidad se encuentra muy ligada a los momentos tristes, ser feliz cuesta y a veces hay que llorar para lograrla.

Parece que estoy divagando y quiero huir de la pregunta que me he hecho a mi misma:

– ¿Soy feliz?

Mi respuesta sería según se mire, si me comparo con otros, probablemente tenga muchos motivos para ser feliz, tengo un trabajo, una familia, salud… Algunos dirán “qué más se puede pedir”.
Pero no soy feliz, no soy plenamente feliz, no lo soy porque persigo mis sueños y hasta que no se cumplan no alcanzaré la felicidad completa.

Posiblemente, me pase lo que me queda de vida, persiguiéndola y dejaré de existir sin haberlo logrado.
Sin embargo, sino abandono mis sueños y lucho por lograrlos, cada vez estaré más cerca de ella y de algún modo me siento feliz por no alcanzar nunca la felicidad plena porque eso significa que estoy viva y siento.

Carta de Beethoven a la Amada Inmortal

6 de Julio En la mañana 

Mi ángel, mi todo
mi mismo yo – solo unas pocas
palabras hoy, y en efecto con lápiz
(con el tuyo)
recién mañana se va a decidir definitivamente sobre mis alojamientos
qué inútil perdida
De tiempo – porqué
este profundo dolor, cuando
habla la necesidad –
puede nuestro amor existir, sino
A través del sacrificio –
de no pedir todo del otro
puedes cambiar el hecho, de que tu
no seas completamente mía, yo no
completamente tuyo – Oh Dios –

Mira la hermosa naturaleza
y consuela tu alma
acerca de lo que debe ser – el amor
lo pide todo y completamente y con razón.
Así es para mi contigo, para ti
conmigo – solo que olvidas
tan fácilmente, que yo debo vivir para mi y
para ti, si estuviéramos
completamente unidos, tu
sentirías este dolor
tan poco como yo –
mi viaje fue aterrador.
Llegué aquí recién a las 4
de ayer a la mañana.
como faltaban caballos,
el cochero eligió otra
ruta pero que

horrible camino, en la penúltima
posta me advirtieron
acerca de viajar de noche,
tratando de asustarme de un bosque,
pero esto solo
me pareció un desafío – y yo estuve
equivocado, el carruaje tenia
que romperse
en tal terrible ruta,
una ruta de lodo sin fondo
(tachado: y el) sin 2 postil-
lones como tenía, hubiera quedado
atascado en el camino
Esterhazy en la otra
ruta de costumbre
tuvo la misma suerte
con 8 caballos, que yo con
cuatro – de todos modos tuve
alguna satisfacción,

como siempre, cuando tengo la fortuna
de superar con éxito algo – ahora rápidamente
al interior desde el exterior.
nosotros probablemente nos veremos pronto.
hoy todavía no puedo
transmitirte los pensamientos
que tuve durante estos
pocos días acerca de mi
vida – si estuvieran
nuestros corazones siempre juntos y
unidos, yo por supuesto, no tendría nada que decir
mi corazón esta lleno de tanto
para decirte – Oh – hay
todavía momentos cuando encuentro
que la palabra no es nada
en absoluto – alégrate –
permanece mi fiel y único
tesoro, mi todo, como yo para ti
el resto los dioses deben
comunicarnos lo que deba
ser para nosotros – tu fiel
ludwig –

 

Lunes a la tarde, 6 de Julio 

Estás sufriendo, mi queridísima
criatura – recién ahora me doy cuenta
que las cartas deben ser despachadas
muy temprano en la mañana.
Lunes – Jueves –
los únicos días en los cuales
el correo va de aquí
hasta K – estas sufriendo – Oh donde sea
que estoy, tu estas conmigo.
Me digo a mi y a ti, arregla
para que pueda vivir contigo.
Qué vida!!!! Como es ahora!!!!
Sin ti – Perseguido por
La amabilidad de la gente aquí
y allí, que ni quiero
merecer ni merezco – la humildad
del hombre hacia
el hombre – me lastima
-y cuando me veo a mi mismo

en el marco
del universo
qué soy yo y que es
El – a Quien uno
llama el Mas Grande –
y aun así – aquí está
otra vez la chispa divina
en el hombre – yo
lloro cuando pienso
que probablemente
no recibas las primeras
noticias de mi hasta
el sábado – por mucho que tu
me ames – yo te amo
hasta mas profundamente pero –
nunca te escondas de

mi – buenas noches – como
estoy tomando los baños debo irme a
dormir (tachado: o ir con)
(tachado: ir a
tan cerca! tan lejos! no es
nuestro amor un verdadero
edificio celestial –
pero también firme, como
el firmamento –

Buenos días el 7 de Julio –
mientras estoy aun en la cama mis pensamientos
se lanzan a si mismos hacia ti mi
eternamente amada
de a ratos alegres y
entonces otra vez tristes.
esperando al destino.
si este nos otorgará una resolución favorable –
yo puedo solo vivir ya sea
totalmente contigo o no viviré

Si he resuelto
vagar si rumbo
en la distancia, hasta que
Pueda volar a tus brazos
y pueda considerarme
enteramente en casa contigo
y pueda enviar mi alma
abrazada por ti
al reino del espíritu
si, infortunadamente así debe ser – tu
debes dominarte mas
al conocer mi fidelidad
a ti, nunca puede otra
poseer mi corazón,
nunca, nunca – Oh, Dios porqué
tener que separarse uno mismo ,
de lo que uno ama tanto, y así mi
vida en V (Viena) como es ahora es una
vida miserable – Tu
amor me hace el hombre mas feliz
y el mas infeliz
al mismo tiempo – a mi edad debería
tener cierta estable
regularidad en mi vida – puede

eso existir en nuestra
relación? — Ángel, ahora mismo
escucho que el correo
va todos los días
y por lo tanto
debo terminar, de modo que tu
recibirás la C (carta) inmediatamente –
permanece calma, solo a través
de la tranquila contemplación de nuestra
existencia podremos
alcanzar nuestro objetivo
de vivir juntos –
sé paciente – ámame –
hoy – ayer –
Que doloroso anhelo de ti
de ti – de ti –
tu – tu mi

amor – mi
todo – adiós –
oh, continua
amándome – nunca
juzgues mal el mas fiel
corazón de tu
amado

siempre tuyo
siempre mía
siempre nuestro

Cuando fingir ser feliz no es suficiente

Hoy hace diez años, un desgarro indescriptible inundó mi vida.

Hoy hace diez años, perdí a mi hija Gabrielilla cuando estaba a punto der cumplir los cinco años.

Hoy hace diez años, contra todo pronóstico, mi corazón siguió latiendo y latiendo, una y otra vez, insistente, tenaz.

Aquel día, mirando a nuestra hija Alejandra, gemela de Gabriela, tuvimos la clarividencia de entender que nos encontrábamos ante una encrucijada que marcaría nuestra existencia futura como personas y como familia. Podíamos ser una familia que fingiese ser feliz o luchar denonadamente por llegar a serlo realmente. La tristeza de los ojos de Alejandra nos dio la respuesta. Ella no se merecía una vida de fingimiento.

Aunque parezca extraño, de las dos opciones, la de ser feliz es, a corto plazo, la más dura. Recuerdo la primera vez que volví a reír. Difícilmente se puede describir el dolor que se siente, un dolor incluso físico que te impide respirar. La sensación de traición y de temor al olvido te invaden. Es fácil aferrarse al dolor si no se tiene claro hacia dónde se quiere caminar, pero nuestro destino lo teníamos claro, y por ello nos esforzamos en no cerrar la puerta a los brotes de felicidad que se nos cruzaban en el camino y los fuimos aceptando. Un camino que tuvimos la fortuna de no recorrer solos, en mi caso con un hombre que entendió y afrontó el duelo de la misma forma en que yo lo hice y que fue mi más firme apoyo, con una hija amorosa que demostró una valentía ejemplar, con la mejor familia y los mejores amigos con los que se puede contar, y con una ayuda profesional, que, aunque en un principio rechacé, fue crucial en mi proceso.

AlejandraYGabriela

(Alejandra y Gabriela)

Sé que jamás volveré a disfrutar de esa sensación de plenitud de aquellos días, porque siempre nos faltará Gabriela, pero puedo decir que mi corazón está en paz y que disfruto de la vida, disfruto de los pequeños momentos que me regala con una intensidad mayor, si cabe, de con la que lo hacía antes, pues sé lo que significa tenerlos. Para mí, eso es la felicidad.

Hoy, diez años después, cuando veo a Alejandra hecha una adolescente equilibrada, sensata, buena, empática, asertiva y, sobre todo, feliz como una perdiz, creo que la decisión de aquel día fue la más importante y acertada de mi vida que no sólo le ha dado a mi hija la existencia que merecía tener, sino que, a la larga, también me salvó a mí.

Felicidad engañosa

 

A lo largo de nuestra vida estamos en contacto directo con otras personas. Si tuviéramos que clasificarlas, para cada uno de nosotros, existen distintos tipos: las que podríamos llamar “peones”, necesarias para nuestros quehaceres diarios. Luego están las que aparecen de forma inesperada e igual que llegan se marchan de nuestras vidas. Unas se asientan por algún tiempo pero como un amigo me dijo una vez “tienen fecha de caducidad”. Otras en cambio llegan y se quedan para siempre, pueden existir altibajos en las relaciones pero sabes que están ahí y que siempre lo estarán.

La amistad es un vínculo que nace sin intereses entre ambas partes y que llena de satisfacción de forma bilateral. No hay que dar explicaciones, se acepta a cada persona como es. La relación de amistad entre dos personas se complica cuando alguna de las dos comienza a sentir algo por la otra o ambas lo sienten. El momento en el que la atracción aparece puede llegar a ser fatal para el destino final de cada una de ellas. Puede que se produzca la felicidad engañosa, o como dice una canción “amar” es el inicio de la palabra “amargura”.

Dos personas se conocen por encontrarse en un lugar común, cogen confianza entre ellas, se convierten en amigas, al menos una de ellas lo cree que lo son, se cuentan sus cosas, sus historias… Pero un buen día, todo cambia, sin saber bien el cómo ni el porqué, surgen las discusiones tontas, las preocupaciones por pequeñas cosas de la una hacia la otra, los reproches absurdos… Se evitan durante escaso tiempo, hasta que una de las dos se dirige a la otra… Se atreve a dar el primer paso, y reconocer abiertamente lo que siente, una simple atracción, no siente más, sin embargo tiene claro que quiere estar con la otra persona.

La otra parte se queda atónita, sin saber ni que responder, pero se da cuenta que también siente, intenta no corresponder esa atracción porque sabe que no debe, no obstante es libre y puede hacer lo que quiera…. En cambio, la otra persona no es libre, pero tampoco se encuentra comprometida legalmente con nadie… Además, la que tiene compromiso es la que intenta tirar de la historia.

amor

Lo que no se puede evitar no se puede evitar, finalmente, ambas personas, viven momentos de pasión juntas, la amistad se evapora, durante ese tiempo se sienten felices o infelices… Una por saber que tiene que salir de ahí como sea y otra por quizás darse cuenta que comienza a sentir lo que no debe porque está comprometida.

Finalmente, todo se enturbia, el entorno juega su baza y se burla de la pasión de la pareja. Ambas personas lo pasan mal, el tiempo las aleja, una de ellas se da cuenta de lo que realmente sentía y la otra elige su compromiso.

El tiempo lo pone todo en su sitio, el destino las vuelve a juntar, ahora cada una con su vida, respetándose, pero sabiendo en lo más hondo de su corazón que existe una unión entre ellas. Realmente, ahora sí, son felices por ser quiénes son y saber que vivieron una historia y que solo les perteneció, pertenece y pertenecerá a ellas.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR